¿Qué está pasando en la “isla de la peste”, frente a las costas de Alemania?

Frente a la costa de Alemania hay una isla apodada “Isla de la Peste”, que alberga el Instituto Friedrich Loeffler. Dentro de esta estructura ultraprotegida, los investigadores están trabajando en algunos de los virus más formidables de la humanidad: Ébola, Nipah, Yersinia pestis o el virus RVF, por nombrar solo algunos.

El Instituto Friedrich Loeffler es el Instituto Federal de Sanidad Animal de Alemania. Es uno de los únicos 59 laboratorios de nivel de bioseguridad 4 (BSL-4) en el mundo con licencia para realizar experimentos con algunos de los patógenos más peligrosos del planeta.

Este tipo de laboratorio se desarrolló originalmente después de un incidente en Alemania Occidental en 1967. En ese momento, los investigadores se infectaron con el virus Marburg en una fábrica que producía vacunas a partir de células renales extraídas de monos verdes africanos. De los 31 infectados, siete habían perdido la vida.

estudios con animales

La estructura de la “isla de la peste” se distingue porque es uno de los pocos laboratorios BSL-4 capaz de realizar estudios en animales a gran escala. Dentro de estos muros, varias especies se infectan intencionalmente para comprender mejor cómo se declaran y propagan las enfermedades, con el objetivo de poder encontrar una manera de neutralizarlas. Solo otras dos instalaciones en el mundo tienen licencia para realizar este tipo de investigación con animales. Uno está en Winnipeg, Canadá, y el otro está en Geelong, Australia.

Este complejo de laboratorios es también una de las instalaciones de investigación de virología más antiguas de su tipo. Inicialmente, el instituto fue fundado por Friedrich Loeffler en 1910 para estudiar la fiebre aftosa. Es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus de la familia Picornaviridae que afecta a animales domésticos y salvajes de la familia Artiodactyla.

Con el tiempo, la estructura ha ampliado para estudiar otras enfermedades mortales que afectan tanto a animales no humanos como a humanos. Entre ellas se encuentran enfermedades muy conocidas, como la peste porcina africana, el ébola, el Nipah, la fiebre del Valle del Rift, la encefalopatía espongiforme bovina, la lengua azul, la peste y el SARS-CoV-2. Los investigadores también están estudiando otras enfermedades infecciosas menos conocidas exclusivas de peces, moluscos, crustáceos y abejas.

Instituto Friedrich Loeffler
virus Nipah. Crédito: NIAID

Seguridad muy estricta

Naturalmente, con tales organismos a bordo, la seguridad es estricta. toda la isla es prohibido al publico y accesible sólo por un puente. Dentro de las áreas de alto riesgo, cualquier investigador que ingrese y salga debe tomar una ducha desinfectante. Una vez dentro de los edificios de alta seguridad, todos deben usar un traje de cuerpo completo HAZMAT provisto de aire filtrado a través de una manguera.

Los edificios también están totalmente aislados del mundo exterior, equipados con numerosas esclusas de aire y mantenidos bajo presión negativa para garantizar que el aire entre y no salga. Finalmente, cualquier aire o agua que salga de estos edificios debe pasar por un largo proceso de filtración y esterilización.


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