¿Qué había antes de los dinosaurios? ¡Detalles explicados!

Los dinosaurios han fascinado a personas de todas las edades. Estas enormes y aterradoras criaturas cautivan la imaginación y probablemente han provocado algunas pesadillas. Pero, ¿se ha preguntado alguna vez qué hubo antes de los dinosaurios? Cuando salía el sol en aquellos lejanos años, ¿había otros animales que vagaban por la tierra? Si es así, ¿cómo era su aspecto, qué tipo de animal era y qué les ocurrió?

En la época anterior a los dinosaurios, había organismos como bacterias, algas y amebas. Antes de los dinosaurios había peces, tiburones, cangrejos de herradura, langostas, ornitorrincos y equidnas. Los terápsidos (una forma de mamíferos) dominaron una parte del período anterior a los dinosaurios.

En este artículo, exploraremos la era anterior a los dinosaurios. Veremos qué ocurría en la Tierra y qué criaturas vivían y vagaban por nuestro planeta antes de que llegaran los dinosaurios…

La historia de la Tierra

Para entender qué había antes de los dinosaurios, tenemos que entender la historia de la Tierra. La historia de la Tierra puede dividirse en diferentes periodos, y durante ellos hubo diferentes formas de vida en la Tierra. Algunas personas se preguntan cómo pueden los científicos determinar la edad de un objeto o conocer la edad de los fósiles, ya que no existe una historia escrita que indique cómo era la Tierra en esos tiempos.

Los científicos utilizan una técnica llamada datación por radiocarbono para determinar la edad de los objetos. Puede utilizarse en madera, tejidos, papel, carbón vegetal, fósiles y conchas. La datación por radiocarbono mide la cantidad de isótopos de carbono-14 y nitrógeno-14 en los materiales. El carbono-14 radiactivo decae para formar nitrógeno-14.

La determinación de la relación entre el número de isótopos de carbono-14 y de nitrógeno-14 da una estimación de la edad del material. El potasio-40 se descompone para formar argón-40, que los científicos también pueden utilizar para calcular la edad de un objeto.

Muchas de las teorías sobre la historia temprana de la Tierra son conjeturas. No pueden explicarlo todo con exactitud, pero hay suficientes pruebas que permiten especular.

Los periodos de tiempo de la Tierra

Los periodos de tiempo de la Tierra tienen nombres. Se miden en millones de años, con una unidad de tiempo llamada megaanni. Profundicemos en ellos para hacernos una idea de la historia de la Tierra…

Eón Hadeano

El Eón Hadeano también se conoce como el Supereón Precámbrico o la Era Críptica. Durante esta época, los científicos postulan que el protoplaneta Tierra colisionó con otro protoplaneta al que los científicos han llamado Theia. El polvo y las rocas resultantes fueron arrojados a la órbita de la Tierra y formaron anillos alrededor de ella similares a los de Saturno.

Después de algunos millones de años (nadie sabe exactamente cuánto tiempo), el polvo y las rocas se fusionaron para formar la Luna, que orbitaba alrededor de la Tierra. Durante este tiempo, el mundo estaba cubierto por un océano de magma. Todavía había mucho polvo y gas en la atmósfera debido a la colisión interplanetaria. Se desarrolló un viento solar que arrastró los restos de polvo y gas de la Tierra y la Luna.

La era eoárquica

La era eoárquica está marcada por el desarrollo de las placas tectónicas en la corteza terrestre. Durante esta época se formaron montañas y rocas metamórficas.

Era Paleoárquica

Las montañas y los minerales continuaron formándose durante la era Paleoárquica. En esta etapa, se creía que la única vida en la Tierra eran las bacterias. Durante esta época, se pensaba que la Tierra seguía siendo bombardeada por asteroides. El contenido de oxígeno de la atmósfera comenzó a aumentar lentamente y las bacterias que no podían hacer frente a los altos niveles de oxígeno comenzaron a morir.

Durante la era paleoárquica, la luna todavía estaba muy cerca de la tierra y provocaba enormes mareas de mil pies (trescientos cinco metros) de altura. Los vientos huracanados azotaron el mundo y comenzaron los procesos evolutivos.

Era Neoarquea.

Durante la era neoarquea, las formaciones geológicas continuaron formándose en la Tierra: el primer supervolcán conocido se desarrolló alrededor de las actuales Ontario y Quebec. Se crearon arrecifes en los océanos y el oxígeno aumentó considerablemente en la atmósfera terrestre.

La era Paleoproterozoica

La era Paleoproterozoica se divide en cuatro periodos diferentes, pero no profundizaremos en ellos para facilitar la comprensión. Durante los primeros años de la era Paleoproterozoica, se produjo el Gran Evento de Oxigenación, y la atmósfera terrestre se convirtió principalmente en oxígeno.

Las bacterias anóxicas (no pueden vivir en presencia de oxígeno) se extinguieron, y los científicos creen que éste fue el primer evento de extinción en la Tierra. En esta era se produjo un gran desplazamiento de las placas tectónicas y el desarrollo de estructuras geológicas en la corteza terrestre.

Era Mesoproterozoica

 

Las algas verde-azules se desarrollaron durante la Era Mesoproterozoica

La Era Mesoproterozoica se caracterizó por la deposición de metales como la plata, el cobre y el zinc. Durante esta época se desarrollaron los eucariotas (formas de vida unicelulares o pluricelulares que contienen ADN encerrado en un núcleo) y las algas verde-azules. La meiosis y la reproducción sexual se produjeron por primera vez en los eucariotas.

Era neoproterozoica

Los protozoos como el Paramecium, las amebas y el Melanocyrillium evolucionaron durante esta época. Las primeras células animales se diferenciaron de las plantas y éstas empezaron a alimentarse de ellas, lo que supuso el desarrollo de los primeros herbívoros. Durante esta época, la tierra se congeló al menos tres veces, lo que impidió el desarrollo evolutivo. Se cree que durante esta época se desarrollaron hongos, gusanos y pequeños animales de simetría bilateral.

Era Paleozoica.

Durante la era Paleozoica comenzaron a desarrollarse formas de vida complejas. Entre ellas, peces, artrópodos, moluscos y equinodermos. Durante este período, las plantas y los animales comenzaron a vivir en la tierra por primera vez, y así se vieron los primeros animales que respiran aire. Los tiburones, los cangrejos de herradura y las estrellas de mar evolucionaron en los océanos durante este periodo.

Esta era se divide en varios periodos, pero los dos primeros no se comentarán aquí. El tercer periodo es el Silúrico. Durante este período, se observaron peces con aletas de raya en el océano, y los escorpiones se desarrollaron en la tierra. Los peces con dientes y los nautiloides evolucionaron. Los nautiloides son moluscos marinos como los pulpos, calamares, caracoles y babosas.

Período Devónico

A principios del período Devónico, los insectos comenzaron a desarrollarse. En los sistemas de agua dulce se observó un pez sin mandíbula con armadura ósea conocido como Cephalaspis. Los cangrejos y los helechos se volvieron comunes, y evolucionaron los grandes tiburones, los hagfish y los ratfish.

Período Carbonífero

Se cree que el clima durante este periodo era tropical, con pequeñas divisiones entre estaciones. Durante el periodo carbonífero se podían ver en los cielos meganeuras (libélulas gigantes) con una envergadura de entre veinticinco y veintisiete pulgadas.

Durante esta época, los anfibios empezaron a diversificarse y los reptiles evolucionaron hacia un plan corporal más moderno de tipo lagarto con columna vertebral, lo que les permitió vivir y moverse en tierra. Puede hacer clic aquí para ver una imagen de reptiles de esa época. Por primera vez, los reptiles comenzaron a poner huevos amnióticos en tierra. La vida animal se dividió en tres grupos:

  • Los sinápsidos: que tenían un solo agujero en el cráneo y evolucionaron hasta convertirse en mamíferos y reptiles similares a los mamíferos. Estos animales se denominan ahora mamíferos madre o protomamíferos. Los sinápsidos eran vertebrados que vivían en tierra. Los sinápsidos no evolucionaron hacia los reptiles, sino que todos se convirtieron en mamíferos. Algunos sinápsidos comunes eran Archeothyris y Clepsydrops.
  • Anápsidos: que no tenían agujeros en el cráneo y se extinguieron. Algunos científicos sostienen que las tortugas son representantes de los anápsidos, pero este punto es discutido en el mundo científico.
  • Diápsidos: tenían dos agujeros en el cráneo y evolucionaron hasta formar los reptiles primitivos, que luego experimentaron una mayor evolución y se dividieron en dos subgrupos: las aves y los dinosaurios.

Durante este periodo se formó por primera vez el carbón.

Período Pérmico

Durante el periodo Pérmico, hace aproximadamente 360 millones de años, todos los continentes existían como una gran masa de tierra conocida como Pangea. Las plantas comenzaron a diversificarse y las primeras cícadas evolucionaron. Los sinápsidos sufrieron cambios y se convirtieron en terápsidos.

Los terápsidos se clasificaron como amniotas: sus crías estaban encerradas en membranas amnióticas llenas de líquido amniótico. Todavía se parecían a lo que hoy consideraríamos reptiles, con cabezas pequeñas, cuatro extremidades situadas bajo el cuerpo y un agujero a cada lado del cráneo detrás de los ojos. Algunos de los terápsidos tenían algo de pelo, pero éste no cubría todo su cuerpo.

Una de las características más importantes de los terápsidos era la aparición de orejas. Las complejas mandíbulas de huesos múltiples se desplazaban hacia atrás en su posicionamiento en la cabeza, y algunos de los huesos de las mandíbulas daban lugar a tres huesos que formaban el oído medio. Los reptiles siempre se caracterizaron por tener un solo hueso en las orejas.

El Dimetrodon era un terápsido que medía unos cinco metros de largo y tenía una gran estructura similar a una vela en la espalda. Se cree que la vela se utilizaba para la termorregulación, ya que los terápsidos aún no eran completamente de sangre caliente. Durante el Pérmico, los mamíferos fueron aumentando su dominio.

El mayor de ellos era el Gorgonopsia, criaturas gigantescas parecidas a los osos que se caracterizaban por su heterodoncia, es decir, por tener diferentes dientes especializados para diversas funciones. Los terápsidos eran herbívoros o carnívoros y podían pesar menos de un kilo o más de una tonelada. Un tipo de terápsido conocido como Cynodonts (dientes parecidos a los de un perro) mostraba un comportamiento social. Hay pruebas de que cazaban en manadas.

En los océanos se desarrollaron peces con un verdadero esqueleto óseo. Los tiburones y las rayas siguieron floreciendo, al igual que las esponjas y los corales. En la tierra, se desarrollaron insectos con piezas bucales adaptadas. Estos incluyen piezas bucales para chupar y perforar. Se desarrollaron otros insectos como escarabajos, cucarachas y cigarras.

Los diápsidos se convirtieron en saurópsidos que se diversificaron, dando lugar a los dinosaurios y a las aves. Los dinosaurios de este periodo eran poco numerosos, pequeños e insignificantes.

El clima durante el Pérmico era similar a las variaciones que se observan en los climas del mundo actual. El interior de Pangea era seco y árido, mientras que las regiones costeras tenían altas precipitaciones y abundante vegetación. El clima permitió un rápido cambio evolutivo, y los animales empezaron a ocupar nichos en el ecosistema, adaptándose para funcionar de forma óptima en ese nicho. Un ejemplo de nicho puede ser el de los mamíferos insectívoros que vivían en los árboles.

La gran muerte

Hace doscientos cincuenta y dos millones de años, la era Pérmica llegó a su fin por un cataclismo que provocó una extinción masiva. Este acontecimiento dividió la era paleozoica de la mesozoica. Los científicos no están seguros de la causa exacta de este desastre, pero tienen varias teorías:

Existe la posibilidad de que la Tierra fuera golpeada por un asteroide gigante y desconocido.
Hay indicios que sugieren que las actuales Siberia y China sufrieron enormes erupciones volcánicas que provocaron grandes nubes de polvo y ceniza. Las nubes volcánicas habrían provocado un enorme descenso de las temperaturas en toda la Tierra, lo que habría provocado la glaciación en vastas zonas, lo que se conoce como un invierno nuclear. Las plantas no habrían podido realizar la fotosíntesis, lo que habría agotado las fuentes de alimento. La falta de alimentos, junto con los altos niveles de dióxido de carbono en el océano, provocó el colapso de los ecosistemas tanto terrestres como marinos.
Algunos científicos postulan que el océano liberó grandes cantidades de metano que alteraron la atmósfera, dificultando la supervivencia de la vida.
Otra teoría es que el nivel del mar cambió drásticamente.
Hubo un aumento de la aridez.

Los investigadores científicos más recientes opinan que fue una combinación de las anteriores. Sea cual sea el desencadenante, los resultados fueron devastadores para la vida en la Tierra. El 95% de las especies marinas y el 70% de los animales terrestres desaparecieron. Se considera que ésta ha sido la extinción masiva más grave y devastadora que ha tenido lugar en la Tierra.

La Era Mesozoica

La era mesozoica se describe a veces como la era de los reptiles. La era se divide en períodos que mostraron una evolución diferente de las especies.

Período Triásico.

El período Triásico ocurrió entre 252 y 201 millones de años atrás. El período Triásico es un período interesante de la historia de la Tierra, ya que dos eventos de extinción masiva lo marcaron. Después de la Gran Mortandad, hubo un periodo de unos cuantos millones de años en el que no hubo depósitos de carbón. El carbón se forma cuando la materia vegetal se descompone en la turba. No había plantas para formar carbón debido a la destrucción masiva de casi todas las especies vegetales durante la Gran Mortandad.

Cuando la Tierra entró en el período Triásico, hubo que restablecer los ecosistemas. Los científicos estiman que el mundo tardó unos diez millones de años en recuperarse tras la Gran Mortandad. El Triásico fue mucho más seco que el Pérmico, y las plantas y los animales tuvieron que adaptarse a estas nuevas condiciones.

El clima cambió a lo largo del Triásico a medida que la Tierra se asentaba de nuevo tras el cataclismo de la Gran Mortandad. El interior de Pangea seguía siendo árido, pero las regiones costeras tenían estaciones lluviosas de tipo monzónico. Se pensaba que la temperatura general de la Tierra era mucho más cálida y no había casquetes polares.

Las plantas empezaron a recuperarse, y pronto hubo vastos bosques de coníferas poblados con árboles de hasta treinta metros de altura. El medio ambiente comenzó a secarse y los bosques dieron paso a inmensas praderas de helechos.

Después de la Gran Mortandad quedaron muy pocos tipos de peces en el océano. Se desarrolló un subgrupo de reptiles conocido como Icthyosauria, especializado en la vida oceánica. Al principio, tenían forma de lagarto con cuatro extremidades y nadaban moviendo el cuerpo de un lado a otro. Más adelante, en el período Triásico, los ictiosaurios se volvieron más aerodinámicos y las extremidades delanteras se adaptaron para convertirse en aletas.

Al mismo tiempo, las patas traseras disminuyeron y se convirtieron en meras extremidades vestigiales. El hocico de los ictiosaurios se alargó y les crecieron los dientes para parecerse a los delfines actuales, utilizando sus colas musculosas para impulsarse en el agua. Las pruebas indican que respiraban aire y daban a luz a crías vivas. Los ictiosaurios se convirtieron en la especie marina más dominante, y algunos ejemplares alcanzaron tamaños inmensos. El Shonisaurus era uno de estos gigantes, que medía aproximadamente quince metros y pesaba treinta toneladas.

Shonisaurus

Aunque el período Triásico se conoce como la Era de los Reptiles, el período Triásico temprano estuvo dominado por los terápsidos. Cabe destacar un género conocido como Lystrosaurs que parece haber sobrevivido a la Gran Mortandad. Los listrosaurios parecían cerdos de gran tamaño y tenían picos con grandes dientes en forma de colmillo. Estaban equipados con poderosas extremidades delanteras que utilizaban para excavar. Las pruebas fósiles indican que fueron los terápsidos terrestres más comunes. A medida que avanzaba el Triásico, los terápsidos se hicieron más pequeños, con un aspecto más parecido al de las musarañas, algunas con cuellos largos.

Los Gorgonops eran terápsidos que se desarrollaron durante el Triásico. Pertenecen al orden Gorgonopsia y se convirtieron en los depredadores terrestres dominantes de su época. Algunos de ellos llegaron a medir hasta tres metros de longitud. Los Gorgonops eran Gorgonopsia de tamaño medio con dos grandes y afilados caninos que podían penetrar fácilmente en la piel de otros animales.

También eran más rápidos que sus presas porque sus patas estaban colocadas debajo del cuerpo, lo que les permitía levantarse de la tierra y correr. La mayoría de sus presas tenían patas que salían por los lados, lo que les hacía deslizarse, haciéndolas mucho más lentas que los Gorgonops.

Los primeros mamíferos verdaderos

A mediados y finales del Triásico, algunos terápsidos se convirtieron en verdaderos mamíferos. Los científicos creen que los primeros mamíferos eran Monotremas, similares al ornitorrinco y al equidna. Estos mamíferos ponen huevos y no tienen pezones. Producen leche mediante la transpiración del pecho. La micción, la defecación y la reproducción se producen a través del mismo orificio, de ahí el nombre de monotrema.

Archosaurios

Los arcosaurios fueron una clase de reptiles que se desarrollaron. Crecieron en dominancia y pronto se convirtieron en depredadores terrestres de primer orden. Sus fósiles se caracterizan por tener dos aberturas a cada lado del cráneo y dientes firmemente fijados en las mandíbulas. Están estrechamente emparentados con los cocodrilos, pero sus patas estaban fijadas debajo de ellos, lo que les daba una postura y un movimiento más erguidos que los cocodrilos.

Los anfibios dominaron muchas regiones geográficas. Los lisanfibios evolucionaron -ejemplos son las ranas, las salamandras y las cecilias. Había anfibios de gran tamaño, como los temnospondilos, que se parecían a nuestros cocodrilos actuales. Llegaban a medir unos cuatro metros de longitud.

Drepanosaurios

Hubo animales inusuales que se desarrollaron conocidos como drepanosaurios. Estos reptiles no eran lagartos ni dinosaurios. Tenían manos de agarre similares a las de los camaleones con un segundo dedo que terminaba en una garra mortal. Tenían espaldas arqueadas con colas gruesas y musculosas. Adam Pritchard, de la Universidad de Yale, los describe como híbridos de camaleón y oso hormiguero. La idea actual es que la garra se utilizaba para abrir nidos de insectos y alimentarse de ellos y posiblemente de sus larvas.

Para ver imágenes de algunos de los animales que existieron durante el Pérmico y el Triásico, haga clic aquí.

Otra extinción masiva

Hace doscientos un millones de años se produjeron masivas erupciones volcánicas, terremotos y movimientos de las placas tectónicas que provocaron el fin del período Triásico. Pangea se dividió en continentes más pequeños. La actividad volcánica provocó la liberación de dióxido de carbono y dióxido de azufre.

Esto provocó una lluvia ácida que permitió que los océanos se volvieran ácidos y que el oxígeno de la atmósfera se redujera mucho. Esta alteración de la Tierra provocó otra extinción masiva. Más de tres cuartas partes de la vida del planeta fueron completamente borradas. Las especies más pequeñas y menos especializadas fueron las únicas que sobrevivieron.

El período jurásico

El período Jurásico dio paso a la era de los dinosaurios. Los dinosaurios sobrevivieron a la extinción masiva porque eran pequeños y no tenían necesidades especializadas. Tras la extinción masiva, la ecología fue un terreno abierto para el desarrollo de las especies que habían sobrevivido.

Los dinosaurios pudieron evolucionar rápidamente (un proceso conocido como radiación adaptativa) y convertirse en la forma de vida dominante. Los dinosaurios fueron capaces de ocupar muchos nichos ecológicos y desarrollaron adaptaciones que les ayudaron a ello. Así, algunos se convirtieron en herbívoros, otros en omnívoros y otros en carnívoros. Dominaron la tierra, el agua y los cielos durante el Jurásico.

Conclusión

Gran parte de lo que sabemos de la historia de la Tierra es una especulación por parte de los científicos. No podemos saberlo todo sobre las formas de vida que existieron en aquella época, y todo lo que tenemos para avanzar son fósiles que a veces ni siquiera están completos. Una cosa es cierta: existían muchas formas de vida antes de los dinosaurios. Las diferentes formas de vida no estaban tan claramente delimitadas como ahora, y había extrañas mezclas de criaturas. El pasado perdido en la bruma del tiempo probablemente seguirá sorprendiéndonos cuando se hagan nuevos descubrimientos de fósiles.