¿Qué le sucede a tu cuerpo cuando sube la temperatura?

Fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, sofocos, sudoración… estos son algunos indicadores que sugieren que tu cuerpo está experimentando fiebre. Sin embargo, esta última no es una enfermedad, sino un síntoma. De hecho, esta es la señal de que su cuerpo se está preparando para luchar contra un ataque debido a un virus o bacteria. Por lo tanto, esta reacción es a menudo un mecanismo de defensa necesario. Descubramos por qué en este artículo.

¿Qué le sucede a su cuerpo durante una fiebre?

La temperatura humana normal es de alrededor de 37°C. Cuando una infección o surge una enfermedad, interviene el sistema inmunitario. Esto puede estimular el hipotálamo, la parte del cerebro a cargo de la regulación térmica del cuerpo. Luego, los vasos sanguíneos se contraen para limitar la pérdida de calor. De manera similar, los escalofríos aumentan la temperatura al agitar los músculos. Una vez esto supera los 38°C, hablamos de fiebre. A continuación, puede persistir durante varios días o un puñado de horas. Al mismo tiempo, el metabolismo busca volver a la temperatura normal reduciendo el aporte de calor, por ejemplo. Por eso sudamos durante los episodios febriles que duran.

La fiebre es por lo tanto una respuesta inmunitaria que ayuda a combatir una infección. Una temperatura alta limitaría la proliferación de patógenos, que no están acostumbrados a evolucionar en un ambiente por encima de los 38°C. El aumento de la frecuencia cardíaca durante la fiebre también proporcionaría una mejor circulación sanguínea en el cuerpo y permitiría un envío más rápido de los medios de control al sitio de la infección. Además, se incrementaría la producción de anticuerpos, así como la capacidad de “vaciar” los microbios.

pareja enferma
Créditos: Pavel Danilyuk (Pexels)

¿Cuándo preocuparse por la fiebre?

La fiebre aparece como un mecanismo de defensa útil para el cuerpo humano. Por lo tanto, no necesariamente se debe buscar bajarlo. por todos los medios. Además, este síntoma sigue siendo un indicador esencial para los médicos que siguen la evolución del estado de salud de un paciente. Para dejar el campo libre para que tu sistema inmunológico se defienda, se recomienda reposo. Recuerda también no taparte demasiado y sobre todo beber mucho. Sin embargo, especialmente para una mujer embarazada, es importante consultar en determinados casos:

  • Cuando una fiebre que fluctúa entre 38.6 a 39.0°C persiste por lo menos 72 horas.
  • Cuando una fiebre que está entre 39.1 a 39.9 °C dura más de un día.
  • Tan pronto como el termómetro marque más de 40°C. En este caso, debe acudir inmediatamente a un médico oa la sala de emergencias.