¿Qué nos dice la primera grabación de un cerebro humano moribundo?

Según un estudio reciente, no es imposible que nuestra vida pase ante nuestros ojos antes de morir. Investigadores de diferentes países han descrito la primera grabación de un cerebro moribundo. Ahora bien, esta actividad sería bastante comparable a soñar y recordar.

Un descubrimiento casual

Seguro que todo el mundo ha oído hablar de las experiencias cercanas a la muerte. Las personas que testificaron al respecto describen sus visiones y sensaciones después de experimentar coma avanzado o muerte clínica precede a un regreso a la vida. Algunos individuos habrían visto pasar su propia vida o incluso una luz al final de un túnel y posiblemente sintieron una sensación de paz y tranquilidad. Lógicamente no verificables, estas historias pueden contener algo de verdad según un estudio publicado en la revista Frontiers in aging neuroscience el 22 de febrero de 2022.

Neurólogos de varios países afirman haber registrado la actividad de un cerebro moribundo. Sin embargo, esta misma actividad sería similar a la proceso de sueño o memoria. Sin embargo, los investigadores en cuestión creen que el descubrimiento es fruto de la casualidad. Hay que decir que inicialmente este trabajo no pretendía medir la actividad cerebral en el momento de la muerte. De hecho, se trataba simplemente de monitorear las ondas cerebrales de un paciente en particular, un hombre de 87 años con epilepsia. Solo que, aquí, el paciente sufrió un infarto y perdió la vida durante los análisis.

cerca del tunel de la muerte
Créditos: Kornpoj / Wwikimedia Commons

Datos insuficientes

Así, este imprevisto accidente permitió registrar nada menos que quince minutos de actividad cerebral en el momento de la muerte. Sin embargo, los neurólogos han centrado específicamente su atención en los treinta segundos antes y después de que el corazón se detenga. Los resultados muestran entonces un aumento de la actividad a nivel de las ondas cerebrales (las oscilaciones gamma). Sin embargo, estas mismas oscilaciones también ocurren cuando soñamos, invocamos nuestros recuerdos o cuando meditamos. Así podría explicarse la sensación de ver pasar la vida descrita por testimonios de experiencias cercanas a la muerte.

Los científicos también aclararon que sus observaciones confirman la la capacidad del cerebro para coordinar incluso después de que la sangre haya dejado de circular por el cuerpo. Además, conviene saber que esta actividad de las ondas gamma no es del todo una novedad. De hecho, el proceso ya se conocía en ratas, pero esta es la primera vez que se observa en humanos.

¿Es este un descubrimiento importante para comprender mejor el misterio de la muerte? Puede ser. Independientemente, los investigadores señalaron que sus datos provienen de un solo estudio de caso. Es, por tanto, demasiado insuficiente para sacar conclusiones formales y definitivas, para que otros estudios de este tipo puedan ver la luz en un futuro más o menos cercano.


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