¿Qué pasa si el aislamiento es tan malo como la obesidad o el tabaquismo?

Una trabajadora de comunicación científica británica expresó recientemente su aislamiento durante los diversos episodios de confinamiento en relación con la pandemia actual de Covid-19. Según ella, la soledad se ha convertido en una preocupación más importante que la obesidad y el tabaquismo. Sin embargo, la solución a este problema pasaría por la adopción de determinadas medidas sociales.

El aislamiento, un problema de salud pública

los diferente periodos de encierro ¿Tienen un impacto en la salud? En noviembre de 2020, un investigador de la Universidad de Westminster (Reino Unido) explicó en un estudio que un estilo de vida sedentario influía en la memoria. Al permanecer constantemente en nuestra casa, usaríamos menos de nuestro hipocampo, esta parte del cerebro desempeñando un papel papel muy importante en la memoria y navegación espacial. En un artículo del 29 de junio de 2021, BBC News relató el testimonio de Alice Gray, de 29 años, que trabaja en comunicación científica en Cardiff (Gales). El interesado mencionó largos periodos de aislamiento durante los distintos confinamientos, lo que la obligó notablemente a celebrar sola su vigésimo cumpleaños.

Alice Gray está segura de que la soledad de hoy representa un problema de salud pública más importante que la que representa la obesidad o incluso el tabaquismo. Recuerda que la mayoría de las veces, el aislamiento está asociado con los ancianos. Sin embargo, personas de todas las edades tienen que afrontarlo, incluidos cada vez más jóvenes. El científico piensa que la mayoría de la gente subestima la impactos del aislamiento en el cerebro, así como en salud. Dado que las personas que sufren de soledad tienen el doble de probabilidades de desarrollar trastornos mentales, el acceso a la atención sería beneficioso. Para la persona interesada, esta atención solo puede ser positiva en términos de salud mental y física a nivel de las personas y la sociedad.

COVID-19
Crédito: geralt / pixabay

Atención no clínica

Cabe señalar que en Gales, los médicos generales que así lo deseen ahora tienen la posibilidad de dirigir a sus pacientes a una atención bastante especial. Se trata de el llamado cuidado “social” – y por tanto no clínico – que implica la intervención de un agente de enlace. Este no es otro que un médico social cuya misión es desarrollar diversas actividades y otros servicios. Por ejemplo, podrían ser grupos de discusión, clases de baile o incluso clubes de jardinería.

La iniciativa proviene del Royal College of General Practitioners (RCGP), que llamó a todas las prácticas médicas a colaborar con su propio médico social. El objetivo es un mejor gestión de la carga de trabajo médicos generales, y más concretamente para liberarles tiempo para dedicarlo a pacientes cuyos casos serían más urgentes. Además, el RCGP cree que a largo plazo, la soledad y el aislamiento social pueden ser tan dañinos como las condiciones crónicas.

BBC News también transmitió el testimonio de un tal Nick, un paciente que ya ha recurrido a esta atención social. Este último dijo que la experiencia le había permitido salir de su caparazón y así superar una crisis de salud mental. Finalmente, el concepto de ordenamiento social es ahora una prioridad para el gobierno galés durante los próximos cinco años. El primer ministro del país, Mark Drakeford, lo ha incluido en su programa político y apoya el proyecto piloto Mind Cymr, cuyo objetivo es estudiar los efectos de estas órdenes en la salud mental.


.