¿Qué sucede en el cerebro en caso de agotamiento?

El síndrome de burnout o agotamiento profesional es un estrés profesional crónico, muchas veces ligado a una sobrecarga de trabajo. En una entrevista reciente, un neurólogo estadounidense explicó qué ocurre en el cerebro cuando se produce este fenómeno.

Una disminución en la materia gris de la corteza prefrontal

Combinando una profunda fatiga, desinterés por la actividad profesional y un sentimiento de fracaso e incompetencia, el burnout es un verdadero problema de salud pública. En 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluso lo reconoció en su Clasificación Internacional de Enfermedades, una gran primicia. El síndrome de burnout es objeto de muchos estudios y la neuróloga Amy Arnsten de la Universidad de Yale (EE.UU.) es una de las especialistas que ha estudiado el tema. Habló durante una entrevista para el canal CNN publicada el 10 de marzo de 2022.

La experta estudia los efectos del burnout en el cerebro y el objetivo del conocimiento que obtiene es romper el círculo vicioso de la culpa. Efectivamente, debes saber que los afectados suelen sentirse culpables cuando descubren que están más irritables, agresivos o incluso pierden la motivación y el optimismo.

Según Amy Arnsten, el agotamiento provoca un disminución de la materia gris de la corteza prefrontal. Por lo general, permite tomar decisiones complejas de forma adecuada, es decir, razonando de forma sintética y reflexiva. Sin embargo, el agotamiento daña esta materia gris y deteriora la memoria y la atención. Desafortunadamente, esto hace que sea particularmente difícil aprender nuevas tareas.

agotamiento frustrante
Créditos: Emanuel Nyszczuk / iStock

El “doble riesgo”

Amy Arnsten señala que el agotamiento también podría aumentar el tamaño de la amígdala (o complejo amigdalino). Esta parte del cerebro vinculada a las emociones también juega un papel en la respuesta de lucha y huida, la primera etapa del síndrome de adaptación general que regula las respuestas al estrés. El investigador habla entonces de una doble sanción. Esto refuerza los circuitos responsables de respuestas emocionales como el miedo y por lo tanto promueve la paranoia. Por otro lado, es muy posible tratarse mediante terapias conductuales y cognitivas, cuyo objetivo es revertir el fenómeno y volver a su estado anterior al desgaste.

Las personas afectadas también pueden intentar controlar su propio estrés, pero para combatir los sentimientos no deseados relacionados con el agotamiento, el descanso por sí solo no es suficiente. La clave para una resolución personal del problema puede tomar entonces diferentes caras: hacer ejercicio, adoptar una dieta saludable, recurrir a la meditación o incluso aumentar los contactos sociales. Por ejemplo, el voluntariado puede ayudar volver a familiarizarse con la compasión y el sentimiento de ser útil.


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