Reciclaje, ¿una falsa solución a la contaminación plástica?

Cuando uno observa la inmensidad del problema que representan los plásticos a escala global, tiene sentido preguntarse si el reciclaje es realmente una solución adecuada. Para el responsable de la campaña de Greenpeace contra el plástico en África, la respuesta es no. Reciclar sería simplemente una falsa solución.

Una ineficacia que ya no necesita ser probada

En 2018, la ONU declaró que para 2050, los océanos contendrán más plástico que pescado. Esta información, como muchas otras, es bastante fría en la parte de atrás. Entre las soluciones relativamente implementadas para contrarrestar este problema, inevitablemente encontramos el reciclaje. Sin embargo, muchos expertos coinciden en que esto es solo un medio de retrasar o mover la contaminación. Para Amos Wemanya, responsable de la campaña de Greenpeace contra el plástico en África, esto está fuera de toda duda. En una publicación de la ONG de julio de 2020, la persona había explicado por qué consideraba que el reciclaje de plástico era una “falsa solución”.

En primer lugar, el reciclaje no puede procesar todo el plástico producido. Recordemos de todos modos que la humanidad produjo 8.3 mil millones de toneladas de plástico entre 1950 y 2015 y que más de la mitad terminó su carrera en vertederos y naturaleza. Sin embargo, una gran cantidad de residuos se encuentran en el fondo marino y desde ese momento, lamentablemente, se vuelve imposible recuperarlos. Además, ¿cómo no evocar la fragmentación de este mismo residuo y por tanto, ¿el problema de los microplásticos?

Para Amos Wemanya, los consumidores ya han hecho un esfuerzo significativo para reducir el consumo de plástico. Sin embargo, el problema radica en disponibilidad eterna pajitas, bolsas, botellas y otros materiales de embalaje de plástico. De hecho, el mercado está saturado con estos plásticos de un solo uso y esto, lamentablemente, se combina con una cierta libertad (e impunidad) de la que disfrutan las empresas. El interesado recuerda que desde la década de 1950, solo el 9% del plástico producido se ha reciclado y ahora no hay tiempo para posponer las cosas.

océano de plástico
Crédito: iStock

Solo una acción inmediata

Amos Wemanya explica que la única medida que se debe tomar es simplemente detener por completo la producción de plástico de un solo uso. Evidentemente, tal decisión sólo sería eficaz si se convierte en una cuestión de aplicación global. Además, la responsabilidad de las acciones a tomar pertenece lógicamente a los principales contribuyentes a la crisis de contaminación plástica. La activista va más allá al explicar que esto sería sinónimo del fin del modelo económico basado en productos desechables y envases de un solo uso.

Entonces se establecería un nuevo paradigma que permitiría la creación de sistemas de distribución alternativos. Estos fomentarían la reutilización y el reabastecimiento en lugar del reciclaje. Por el lado del consumidor, deben asumir una mayor responsabilidad, pero también tener la posibilidad de acceder fácilmente a soluciones alternativas.


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