En el Reino Unido, la Royal Society of Chemistry lanzó recientemente una campaña para generar conciencia sobre la escasez de materiales en nuestros teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos. El objetivo es hacer entender a todos que el reciclaje de estos dispositivos es necesario para evitar extraer cada vez más recursos de la naturaleza.

Algunos artículos pueden agotarse por completo

Nuestros smartphones, tablets, ordenadores y otros dispositivos electrónicos incorporan recursos que tienden a volverse raros. Recientemente, la Royal Society of Chemistry del Reino Unido lanzó una campaña de concientización llamada Precious Elements y publicó un mapa interactivo de materiales comunes, pero también de tierras raras.

Varios artículos evocan la importancia de estos materiales en la historia, pero también su temas de actualidad en el escenario geopolítico así como los impactos ambientales asociados a su operación. Por ejemplo, el cobalto era muy apreciado en la época del antiguo Egipto por su color azul. Sin embargo, su explotación genera hoy conflictos, particularmente en la RDC del Congo, así como riesgos para la salud de los mineros.

Según la Royal Society of Chemistry, no menos de treinta elementos son esenciales para la fabricación de un teléfono inteligente. Sin embargo, seis de estos elementos podría agotarse para 2100 : plata (Ag), arsénico (As), galio (Ga), indio (In), tantalio (Ta) e itrio (Y).

mapa de tierras raras
Créditos: Banco Mundial / Sociedad Real de Química

Tomar medidas para el reciclaje eficiente de dispositivos

Además del agotamiento de estos elementos, la campaña evoca problemas de la cadena de suministro e incluso llega a utilizar el término ” caos“. Se puso el ejemplo de la guerra de Ucrania, que provocó una fuerte subida del precio del níquel, que se utiliza en particular en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos. El precio del litio también ha aumentado enormemente.

Los químicos británicos lo tienen claro: parte de la solución no es otra que el reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Sin embargo, este desperdicio representaría un recurso inagotable. Recuerda, eso sí, que en 2021 la humanidad tiró a la basura nada menos que 57 millones de toneladas de dispositivos. En 2019, solo el 17,4% de estos RAEE han sido reciclados.

Avanzar hacia un circuito eficiente ciertamente implica una reordenación de infraestructuras de reciclaje y recaudación de los gobiernos. Las empresas tecnológicas también deberían invertir en una fabricación más sostenible. Sin embargo, invertir de esta manera podría ser beneficioso para estas mismas empresas. La Royal Society of Chemistry explica que realizó una encuesta en diez países y el 60% de los encuestados dijeron que estaban listo para renunciar a su marca favorita para comprar a un competidor que hace que sus dispositivos sean más sostenibles.