Situada en Hasparren, en los Pirineos Atlánticos, la empresa francesa Scale está especializada en el diseño de productos más respetuosos con el medio ambiente. Recientemente desarrolló un material completamente nuevo hecho completamente de escamas de pescado: Scalite. Es totalmente reciclable, biodegradable y no contiene componentes químicos contaminantes.

Scalite (“escala” significa “escala” y “lite” proviene del griego lithos que significa “piedra”) nació de la mente del diseñador Erik de Laurens, cofundador de la empresa Scale. Preocupado por el medio ambiente y el impacto de los desechos plásticos en nuestros océanos, de Laurens recurrió a coproductos de la pescaa saber, escamas de pescado, para crear una material natural innovador. Las escamas desechadas por la industria alimentaria podrían constituir ahora la materia prima imprescindible para el futuro de nuestros interiores.

¿Cómo obtengo una “piedra” de escala?

Las escamas de pescado se componen naturalmente de calcio, fosfato y colágeno. Primero se trituran para recoger un polvo en el que la proteína de colágeno actúa como fijador espontáneo. Luego, esta pasta es comprimida por un proceso optimizado por Scale. Y finalmente… No, ahí nos detenemos, el material está listo para ser mecanizado. Vea cómo el proceso de elaboración del producto semielaborado es relativamente simple. Además, los residuos se recuperan y reutilizan para crear nuevas losas de material, como el concepto de economía circular. A continuación, el producto se entrega en forma de losa rectangular.

Obtenemos así un material del mar con múltiples características ventajosas: es 100% biodegradable, de base biológica, sólido, libre de contaminantes y altamente resistente al fuego. Además, Scalite es suave y, por lo tanto, puede fácilmente tomar muchas formas utilizando herramientas convencionales, como la madera. Diseñado para el diseño de interiores, puede decorar secciones de paredes, convertirse en muebles (lámpara, silla, etc.) o convertirse en sus próximas monturas de gafas. Sus aplicaciones pueden ser numerosas y están casi limitadas solo por nuestra imaginación. Además, los artefactos son fácilmente reparables. Ligero inconveniente: la Scalite debe barnizarse para protegerla de la humedad.

Hoy, Scale obtiene sus escamas de pescado de Indonesia, siendo Europa solo un pequeño productor de esta materia prima. Luego se secan al sol, un proceso que es bastante largo.

La evolución de la firma.

La compañía ya ha suministrado mesas y escritorios a determinados establecimientos (restaurantes y comercios). La demanda de los profesionales crece semana a semana, tanto que Scale deberá desarrollar su producción en el futuro para satisfacer el deseo y la necesidad cada vez más apremiante de una transición ecológica, que aquí apunta al desarrollo del interior.

Estas últimas décadas han visto la aparición de muchos nuevos materiales con propiedades cada vez más eficientes, para solucionar los problemas energéticos actuales. La división de Investigación y Desarrollo de Scale podría por qué no inventar una vez más un concepto tan revolucionario como Scalite a partir de otros desechos producidos por el Hombre. Al menos eso es lo que queremos que hagan.