Un especialista británico en inteligencia artificial mencionó recientemente un tema que hizo correr mucha tinta. Según ella, las personas elegirán tener hijos virtuales en el metaverso. El experto también explica que esto tendrá tanto ventajas como desventajas.

“Niños Tamagotchi” en el metaverso

En enero de 2022, una pareja india fue noticia al casarse en 3D en el metaverso. Durante la ceremonia, 2.500 avatares estuvieron presentes en el salón de la escuela de magia de Harry Potter, recreados para la ocasión. El siguiente paso sería ahora hacer niños en el metaverso, según la británica Catriona Campbell, investigadora en diseño y psicología del comportamiento especializada en inteligencia artificial. La experta fue entrevistada por The Guardian el 31 de mayo de 2022, con motivo del lanzamiento de su libro AI by Design: un plan para vivir con inteligencia artificial.

Catriona Campbell está segura de que cincuenta años a partir de ahora, los niños digitales virtuales serán más democráticos. El especialista mencionó el término “niño tamagotchi”, en referencia a las mascotas virtuales en llaveros que la empresa japonesa Bandai había lanzado en 1996 (ver foto abajo). En el corazón de un verdadero éxito en ese momento, este dispositivo nunca desapareció realmente hasta hoy. De hecho, Bandai lanzó en 2021 una nueva versión del tamagotchi en forma de reloj conectado.

Tamagotchi
Créditos: Nxr-at / Wikimedia Commons

El paralelo es llamativo. Según el investigador, los padres podrán alimentar a su “niño tamagotchi”, pero también abrazarlo y jugar con él. Para que haya un intercambio más profundo, el niño virtual podrá hablar, obviamente dependiendo de su edad. Además, cree que esto conducirá a la creación de un suscripción para suscribirse que también será posible rescindir en cualquier momento.

Ventajas y desventajas

En el departamento de beneficios, Catriona Campbell menciona la posibilidad de simular respuestas emocionales, pero también para tener largas conversaciones. Además, los usuarios podrán decidir qué tan rápido crecen estos niños virtuales o programarlos para una experiencia de crianza más auténtica. Estos niños pequeños también serán casi neutral en términos de huella ecológica.

En términos de desventajas, parece obvio que estos niños tamagotchi se parecerán más a muñecas distópicas virtuales sólo a niños reales hechos de carne y hueso. No obstante, el desarrollo de este fenómeno suscitará, sin duda, muchos interrogantes en términos éticos. La relación con la paternidad se verá muy cuestionada en un contexto en el que cada vez más personas dudan, o incluso renuncian por completo, a tener hijos por motivos económicos y/o ecológicos.