¿Son los malos olores necesariamente tóxicos?

El sulfuro de hidrógeno (H2S) es un gas muy tóxico que emite un olor obviamente muy desagradable a huevo podrido. Por tanto, ¿deberíamos concluir que existe un vínculo entre los malos olores y la peligrosidad? No necesariamente, especialmente porque algunas sustancias tóxicas huelen bien.

Malos olores inofensivos

En 2018, los científicos hicieron una lista de los peores olores del mundo. Estos incluyen el durian (fruta asiática), la planta parásita Rafflesia arnoldii o incluso queso Old Boulogne. En suma, nada muy peligroso. Muchos otros malos olores son insoportables, como el de un cuerpo podrido, un huevo podrido o ciertos olores de gas o de pies. De hecho, los olores están sujetos a una percepción subjetiva específico para cada individuo.

Si bien, obviamente, algunos olores disgustan a todos, algunas personas disfrutan de olores que la mayoría puede describir como malos. Además, la percepción de un olor también está ligada a las emociones. Además, un olor puede seguir siendo bueno o volverse malo. dependiendo de su concentración. Podemos citar, por ejemplo, 1-p-Menthene-8-thiol, un compuesto que da su aroma a la toronja. En dosis bajas, es agradable, pero se vuelve agresivo cuando se aumenta la concentración.

mujer pellizca su nariz oliendo
Crédito: SIphotography / iStock

Caso por caso en términos de peligrosidad

¿Pueden los malos olores ser peligrosos? La respuesta es sí. El ejemplo más revelador no es otro que el sulfuro de hidrógeno (H2S). Mortal si se inhala, este gas causa irritación del tracto respiratorio y los ojos. Esto también es extremadamente inflamable. Según el Centro Canadiense de Salud y Seguridad Ocupacional (CCOHS), este gas huele a huevos podridos. Este olor repugnante en altas concentraciones puede incluso adormecer el sentido del olfato. Existen otros ejemplos como el percloroetileno, un disolvente que utilizan las tintorerías para limpiar las telas. Este compuesto orgánico volátil (COV) emite un olor parecido al del éter.

Sin embargo, un mal olor no debe asociarse automáticamente al peligro. Tienes que hacerlo caso por caso por una razón muy simple: ¡también hay productos peligrosos que huelen bien! Por ejemplo, el cianuro de hidrógeno (HCN) huele a almendra amarga. El benceno (C₆H₆) tiene un olor dulce y dulce que se puede encontrar especialmente alrededor de las bombas de gasolina. También debemos mencionar los olores que emanan de tubos de pegamento o rotuladores que muchos aprecian a pesar de su toxicidad.

Finalmente, recuerde que el metano (CH4) o el monóxido de carbono (CO) son gases totalmente inodoro. Y, sin embargo, forman parte de los gases implicados con mayor frecuencia en los accidentes domésticos. Sin embargo, es precisamente la ausencia de olor lo que los hace peligrosos.