El mundo de los drones está ampliando aún más su campo de aplicaciones con el llamado dispositivo comestible. Los investigadores detrás del proyecto han desarrollado un dron que puede alcanzar largas distancias y tiene partes que se pueden comer. Este dron único podría contribuir así a salvar vidas.

Un dron con alas comestibles

La mayoría de las veces, los drones disponibles en el mercado se utilizan para divertirse, tomar fotos o grabar videos aéreos. Además, algunas empresas utilizan este tipo de máquinas para la entrega de paquetería. A veces se trata de enviar equipos, medicinas y alimentos. en áreas remotas donde se produjo un accidente.

Sólo aquí, el drones multicóptero habituales no tiene un rango muy amplio. Sin embargo, el dron debe poder transportar una carga, hacer el viaje de ida al lugar del accidente y luego el viaje de regreso a su base. Para llegar a largas distancias, lo mejor es utilizar drones con alas que se parezcan más a un pequeño avión. Por otro lado, estas máquinas generalmente no pueden transportar cargas pesadas, solo 10 a 30% de su peso.

En un artículo publicado por Espectro IEEE el 1 de noviembre de 2022, un equipo del Instituto de Tecnología de Lausana (EPFL) en Suiza describió su última innovación. Los científicos han desarrollado un dron cuyas alas son comestibles. ¿La meta? Asegúrese de que las víctimas de accidentes en un área aislada no mueran de hambre antes de que llegue la ayuda.

Dron comestible 2
Créditos: Bokeon Kwak / EPFL

300 kilocalorias en las alas

Los directores de proyecto eligieron las alas porque representan el parte más voluminosa del dispositivo. Normalmente, estos mismos guardabarros están hechos de un material liviano como la espuma de propileno. Específicamente, los investigadores reemplazaron esta espuma por tortas de arroz inflado, igual de ligero. Además, estas obleas tienen propiedades mecánicas bastante similares. Estos se cortaron en piezas hexagonales y luego se ensamblaron usando una gelatina comestible para formar las alas. Finalmente, las alas se envuelven en un film plástico para protegerlas durante el vuelo.

Investigadores de la EPFL han desarrollado así un dron funcional con una envergadura de 678 mm y capaz de volar a una velocidad de 10 m/s, mientras transporta 300 kilocalorías en sus alas y 80 g de agua en carga útil. Obviamente, la evolución es que anteriormente la cantidad de comida que podían transportar los drones estaba limitada a su carga útil. Finalmente, los científicos creen que pueden hacer una dron similar más grandeaumentando así el número de calorías a nivel de las alas así como la carga útil.