Un informe de la UNESCO advierte sobre el agotamiento de las aguas subterráneas

Desde hace mucho tiempo ya preocupa el agotamiento del agua en la superficie de nuestro planeta. Sin embargo, los recursos de agua subterránea, como el agua subterránea, son igualmente preocupantes, como se explica en un informe reciente de la UNESCO.

Un recurso muy importante

El calentamiento global ha ya un impacto en el agua visto desde hace varios años. Solo a principios de 2022, las sequías invernales en España y Portugal así lo han dado. El oeste de los Estados Unidos también está experimentando su peor sequía en al menos 1200 años. Los cuerpos de agua dulce como lagos, arroyos y otros ríos tienden a secarse, lo que podría aumentar la dependencia de los humanos contra las aguas subterráneas.

Oro; estas aguas subterráneas están en el centro de un informe de la UNESCO publicado el 21 de marzo de 2022, con motivo del 9º Foro Mundial del Agua en Dakar (Senegal). Los autores del documento llamado ” Aguas subterráneas: haciendo visible lo invisible » Recordemos en primer lugar que toda el agua dulce líquida presente en la Tierra representa un volumen de entre 11,1 y 15,9 millones de kilómetros cúbicos. Sin embargo, el 99% de esta agua se encuentra en acuíferos, es decir, aguas subterráneas.

agua subterránea
Créditos: KajaNi / iStock

Una situación lamentable

El informe destaca el hecho de que cuando estas reservas se vacían, su tasa de agotamiento es alta. Sobre todo, estas existencias no suelen renovarse. El hecho es que con el aumento de las temperaturas superficiales y el secado de las aguas superficiales, el papel de estas aguas subterráneas es cada vez más crucial. Además, el agotamiento de las aguas subterráneas hace que el suelo se hunda varios centímetros cada año. Varias regiones donde estan las principales ciudades por lo tanto, se ven afectados, como la Ciudad de México, Beijing o Venecia.

También hay que recordar que las aguas subterráneas no se ven directamente afectados por el calentamiento global. Por otro lado, todavía sufren las consecuencias de las actividades humanas. Así, estos reservorios naturales contienen pesticidas, fertilizantes químicos y antibióticos entre otros. También mencionamos la contaminación del agua por múltiples desechos de diversas industrias, pero también de alcantarillas, tuberías y carreteras.

Desafortunadamente, cuando los acuíferos están contaminados, es imposible evitar su degradación. Sin embargo, no todas las áreas son iguales ante este desastre ya que todo depende de sellado de estructuras geológicas, en otras palabras, la roca. A pesar de estas diferencias, insistamos en el hecho de que ninguna estructura puede escapar a los contaminantes. Según la UNESCO, ahora es fundamental no descuidar el enorme potencial de las aguas subterráneas en el contexto actual y especialmente el necesidad de gestionarlos de forma sostenible.


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