un tratamiento prometedor en perros

Los perros demuestran ser modelos mucho mejores para el estudio del cáncer de próstata que los ratones, el animal típicamente utilizado en el laboratorio para este tipo de investigación. En un estudio, los investigadores pudieron explorar las vías utilizadas por el cáncer para evadir el sistema inmunitario e identificar un anticuerpo que mejora drásticamente las tasas de supervivencia.

El cáncer de próstata es la neoplasia maligna más común en los hombres, con aproximadamente 1,2 millones de casos nuevos y 359 000 muertes registradas anualmente en todo el mundo. La terapia de supresión de andrógenos es un tratamiento de primera línea. Solo o en combinación con quimioterapia, es efectivo inicialmente en alrededor del 80 al 90% de los casos avanzados. Sin embargo, la enfermedad puede progresar a una forma resistente, lo que reduce las posibilidades de supervivencia. Además, siempre son necesarias nuevas opciones de tratamiento que permitan un control duradero de la enfermedad.

El cáncer, una enfermedad furtiva

El cáncer utiliza una serie de trucos para esconderse del sistema inmunitario. Según un estudio reciente, algunas células son especialmente capaces de entrar en un estado de latencia para evitar su destrucción por la quimioterapia. Esta maniobra furtiva podría explicar por qué algunas personas responden mal a estos tratamientos. También podría explicar por qué algunos cánceres parecen “regresar” repentinamente después de varios años.

Otro truco es hacer que ciertas células del sistema inmunitario se vuelvan en su contra. Más específicamente, el linfocitos T reguladores (Tregs) juegan un papel clave en la identificación de estas células inmunes marcándolas para que nuestros cuerpos no las ataquen por error, como sucede en las enfermedades autoinmunes. Sin embargo, parece que las células cancerosas parecen estar capaz de secuestrar este mecanismo engañando a las células T reguladoras para que las marquen y evitar que sean atacadas. Gracias a este juego de manos, la enfermedad eventualmente puede crecer y propagarse.

Se han detectado altos niveles de Tregs en varios tipos de cáncer. Además, algunos investigadores están trabajando en posibles tratamientos basados ​​en anticuerpos capaces de reducir los niveles de estas células en la región deseada.

Cancer de prostata
Créditos: marijana1/Pixabay

Un tratamiento prometedor en perros

En un trabajo reciente, investigadores de la Universidad de Tokio han estudiado esta técnica en perros, cuya próstata tiene una estructura similar a la de los humanos. Tenga en cuenta que todos los perros involucrados en este estudio habían desarrollado cáncer de origen natural.

Para este trabajo, el equipo primero analizó el grado en que el cáncer de próstata había sido infiltrado por células T reguladoras (Tregs) y cómo ocurrió esto. Usando secuenciación de ARN y análisis de proteínas, notó que estas Treg parecían ser atraídas por el tumor en mayores cantidades cuando una proteína llamada CCL17 se unía a un receptor llamado CCR4.

Ante esta observación, los investigadores administraron un anticuerpo llamado mogamulizumab capaz de bloquear este receptor. Resultado: los perros que se beneficiaron de este tratamiento demostraron tener niveles más bajos de Treg circulantes y sobrevivió más tiempo con pocos efectos secundarios adversos en comparación con los del grupo de control.

Este trabajo es obviamente prometedor, incluso si el camino aún es largo. Sin embargo, hay buenas razones para la esperanza. De hecho, los análisis llevados a cabo en pacientes humanos que padecen cáncer de próstata también han revelado altos niveles de Tregs que se infiltran en el tumor que expresan CCR4. Además, mogamulizumab ya ha sido aprobado para su uso en humanos por la mayoría de las autoridades sanitarias como posible tratamiento para una variedad de otras enfermedades.


.