Recientemente, investigadores estadounidenses han detallado una nueva inteligencia artificial de su creación. Su objetivo es detectar accidentes cardiovasculares con cinco años de antelación. Se trata de una innovación en un momento en que las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares (ACV) representan la primera causa de muerte en el mundo.

Analizar los resultados de una angio-TC para predecir un infarto

Según una publicación de la OMS, casi 18 millones de personas mueren cada año por enfermedades cardiovasculares (es decir, 31% de la mortalidad mundial total), más que cualquier otra razón. Hoy, la investigación continúa tratando de predecir mejor los riesgos. En febrero de 2022, informamos sobre una investigación en la Universidad de Leeds (Reino Unido) relacionada con una IA que analiza escáneres de retina para evaluar el riesgo de ataque cardíaco.

En un estudio que se publicará en la revista The Lancet Digital Health, científicos del Cedars-Sinai Biomedical Imaging Research Institute (BIRI) de Los Ángeles (EE.UU.) también han desarrollado su propia IA. Sin embargo, esto no analiza los escaneos de la retina, sino Resultados de la angiografía por TC. Este dispositivo permite un examen de imágenes médicas que muestra vasos sanguíneos que normalmente no son visibles por medio de rayos X estándar.

angiografía por TC
Créditos: PxHere

Reconocer las placas ateroscleróticas

Según investigadores, su inteligencia artificial es capaz de predecir el riesgo de infarto cinco años por delante y con una correlación muy fuerte (r=0,922, pplacas de ateroma, un depósito de grasa, sangre, tejido fibroso o calcáreo en el interior de una arteria o vaso sanguíneo. Sin embargo, el diámetro interno se puede reducir y por lo tanto impedir la circulación sanguínealo que aumenta el riesgo de un ataque al corazón.

Luego, los investigadores definido un umbral de placas ateroscleróticas con el objetivo de separar a los pacientes en dos grupos bien diferenciados. Estos grupos contenían personas con un bajo riesgo de infarto en los próximos cinco años o un alto riesgo. Estos resultados fueron sometidos a un validación en 1.611 pacientes que participó en el estudio Scot-Heart (2018). Estos científicos dijeron que se necesitaría más investigación para confirmar la viabilidad de su innovación. Por otro lado, están convencidos de que su sistema acoplado a un angioscanner ya permite predecir los riesgos de infarto con una mínima tasa de error.