¿Y si la realidad no fuera realmente real?

Evidentemente, probar la realidad implica evocar hechos. Por otra parte, esta concepción de la existencia no es unánime. Para algunos neurocientíficos, existen diferencias en la percepción de un individuo a otro. Se trata de la noción de realidades subjetivas.

Una percepción diferente

En primer lugar, la duda sobre la verdadera existencia de la realidad no es algo nuevo. Las religiones monoteístas del islam, el judaísmo y el cristianismo lo han mantenido durante mucho tiempo. De hecho, estos sugieren una existencia real después de la muerte física. Otras teorías como la realidad simulada también están en auge. Mucha gente piensa que nuestro mundo es una especie de simulación por computadora gigante. En otras palabras, nos encontramos en una especie de matriz fuera de la verdadera realidad. Además, los neurocientíficos se preguntan por un punto que les parece muy importante: la percepción de la realidad. El hecho es que este último es a veces cambiante y el objetivo aquí es cuestionar su potencial carácter absoluto.

Un ejemplo ilustra esta noción: la composición del cuerpo humano. En biología, los investigadores estiman que la masa corporal consiste en 60% de agua. Sin embargo, esto no es cierto en la física subatómica. Esta disciplina cree que el cuerpo humano está formado por 99999% vacío. La diferencia de percepción proviene de la observación del átomo -principalmente vacío- cuyo núcleo concentra toda la masa. El ejemplo anterior ayuda a comprender que la realidad tiene a veces un carácter subjetivo. En cuanto a la composición del cuerpo humano, existe por lo tanto dos realidades subjetivas.

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Varias ideas chocan

La noción de realidades subjetivas encuentra su origen en un tal Donald Hoffman, profesor de ciencias cognitivas en la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos). El interesado piensa que nuestros sentidos juegan un papel importante en la percepción de la realidad. Dicho de otro modo, la experiencia del mundo exterior podría varían según lo que nos dictan nuestros sentidos. Sin embargo, el neurocientífico Beau Lotto, fundador del Lab of Misfits Studio, no está de acuerdo con Donald Hoffman.

El investigador cree que nuestros sentidos no son suficientes aprehender la inmensidad del mundo, de modo que la realidad subjetiva se defina por ciertos aspectos de una sola realidad objetiva. Por lo tanto, sería imposible percibir la realidad como un todo, sino sólo algunos de sus muchos aspectos. Esto explicaría entonces la diferencia de percepción que esgrimen otros neurocientíficos para afirmar que vivimos en una especie de matrix.