¿Y si sustituyéramos los paneles fotovoltaicos convencionales por flores solares?

Presentes en Francia desde hace algunos años, las flores solares son simplemente paneles solares inteligentes. Más estéticos, su misión es revolucionar la industria de los paneles solares. Sin embargo, si estas flores tienen ventajas, también tienen notables desventajas.

EDF ha detenido su comercialización en Francia

En 2016, presentamos la innovación SmartFlower que había recibido un importante apoyo de EDF. El objetivo era democratizar su instalación en casi todas partes de Francia. Sin embargo, después de haber comercializó 300 unidades en 2017 con su filial EDF-ENR, la empresa puso fin al proyecto. Sin embargo, estas flores solares parecían ser muy interesantes en el contexto de la transición ecológica.

Desarrollado por una start-up austriaca, el concepto SmartFlower toma la forma de un imponente rodamiento mecánico de flores. paneles solares como pétalos. Durante el día, los paneles se abren antes de cerrarse de forma totalmente independiente al caer la noche. Incrustadas en el suelo y autoportantes, estas flores tienen una docena de pétalos que giran 90° para un 40% mayor producción contra los paneles solares tradicionales.

Más fáciles de integrar en la ciudad en infraestructuras como espacios verdes o eco-barrios, SmartFlowers produce energía limpia y renovable. Según EDF, producen entre 3.200 y 6.400 kWh según la región, que corresponde al consumo eléctrico anual de una pareja con dos hijos.

flor solar
Créditos: SmartFlower

Ventajas y desventajas

Por el lado de las ventajas, más allá de la estética y el rendimiento, las flores solares pueden tener una estación de carga para coches eléctricos mediante un cargador EV. También tienen un sistema de autolimpieza, lo que limita los costes de mantenimiento. Además, cada unidad requiere solo de dos a tres horas de instalación. SmartFlowers también son mucho más fácil de mover que los paneles convencionales. Por otro lado, su precio es mucho más elevado, aunque una mayor demanda los abarataría. Para EDF, este fue el único inconveniente y obviamente la razón principal del abandono del proyecto en nuestro país. Hay que decir que en 2020 costará la instalación de una flor solar entre 15.000 y 23.000 euros.

Finalmente, la desventaja práctica más obvia es la siguiente: con sus 5,80 m de diámetro, las flores solares se convierten en un auténtico quebradero de cabeza a la hora de instalarlas en espacios más reducidos. Además, si estos dispositivos son resistentes a las precipitaciones, no lo es si el viento supera los 53 km/h. De hecho, tal velocidad obliga a las flores a plegar sus pétalos, haciéndolas totalmente inutilizables.