Aunque la humanidad debe confiar en las energías renovables para lograr la descarbonización general, persiste un problema: la falta de suficientes soluciones de almacenamiento. Sin embargo, la investigación de un instituto austriaco parece haber conducido a una solución original.

Jugando con la gravedad de los rascacielos

Ya sea hidroeléctrica, eólica o solar, la gestión de la red eléctrica puede ser complicada debido a falta de soluciones satisfactorias en cuanto al almacenamiento de energía. Varias empresas están trabajando en este tema, como Tesla, que ya ha comercializado sus Megapacks. Sin embargo, estos plantean, entre otras cosas, problemas de seguridad.

Un equipo del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) de Viena (Austria) está detrás de un estudio que se publicará en la revista Energy en septiembre de 2022. Los científicos describen una solución original: jugar con la gravedad de los rascacielos para almacenar energía. Este proyecto, denominado Lift Energy Storage System (LEST), consiste en la readaptación de los ascensores con los que ya cuentan los rascacielos.

En caso de excedente de energía eléctrica, será posible evitar pérdidas levantando pesos que se colocarían en los ascensores ya en funcionamiento. Por el contrario, cuando surja una necesidad de energía, será posible generarla bajando los pesos de estos mismos ascensores.

baterías de gravedad de rascacielos
Créditos: IIASA

Un proyecto modesto, pero que tiene varias ventajas

El sistema LEST no es parte de un almacenamiento a granel energías renovables. Por lo tanto, este proyecto sigue siendo bastante modesto en comparación con otros cuya escala es mucho mayor. Sin embargo, este mismo sistema tiene ventajas: las estructuras ya existen y por lo tanto no es necesario construirlas. Según los investigadores, existe solo hay que adaptar estas estructuras, y a un costo moderado. Además, estas “baterías de gravedad” se encontrarían en el espacio urbano, una solución ideal para cubrir algunas necesidades energéticas adicionales.

Sin embargo, el sistema aún no está listo para ver la luz del día, ya que los científicos todavía tienen que resolver algunos problemas. No obstante, los investigadores ya estiman que se trata de una solución fiable, práctica y económica ya que el precio del almacenamiento de energía gracias al sistema LEST costaría entre 21 y 128 dólares por kWh. Así, esta alternativa sería mucho menos costosa que el almacenamiento mediante baterías convencionales.

Finalmente, los científicos creen que los edificios más altos ubicados en las cuatro esquinas del mundo podrían transformarse en una unidad de almacenamiento. No obstante, estas unidades podrían, bajo pedido, inyectar a la red entre 30 y 300 GWhque obviamente no es despreciable.