Las lavadoras son una preocupación medioambiental cada vez mayor. Esto se refleja en particular en la instalación de filtros externos para filtrar microplásticos y, más recientemente, en la comercialización de lavadoras que integran directamente este tipo de filtro.

Una encuesta muy reveladora

Las lavadoras son a veces objeto de innovaciones. En 2018, la marca china Xiaomi, por ejemplo, presentó MiniJ Smart, una lavadora que se cuelga en la pared y se controla mediante una aplicación móvil. Sin embargo, debe saber que la mayoría de las preguntas sobre las lavadoras están más relacionadas con su impacto en el medio ambiente. La contaminación que éstos generan no reside únicamente en los detergentes utilizados. También es una cuestión de microfibras artificiales o sintéticas (o más simplemente microplásticos) que desafortunadamente terminan con las aguas residuales en las alcantarillas, luego terminan en ríos, mares y océanos.

Recientemente, la empresa PlanetCare, que comercializa filtros externos, realizó una encuesta a 32.800 personas que viven en Australia, Canadá, Estados Unidos y Europa. De acuerdo a los resultados, El 85% de los participantes están dispuestos a pagar más para una lavadora capaz de retener microplásticos. Además, más del 56% de los encuestados dijeron que saben que la ropa sintética libera microplásticos.

filtro de microfibra externo
Créditos: PlanetCare

Una oferta que empieza a adaptarse

En 2020 ya hablábamos del problema de las microfibras de los lavados a máquina. Sin embargo, entre las soluciones mencionadas por investigadores de la Universidad de Leeds (Reino Unido) en su estudio, mencionemos la posibilidad de favorecer ciclos cortos a baja temperatura. Por otro lado, instalar un filtro externo es seguramente una de las mejores cosas que hacer. Además, parece que los propios fabricantes de electrodomésticos empiezan a abordar el problema de frente.

La marca alemana Grundig, por ejemplo, presentó recientemente su lavadora GW7P79419W, que pretende ser innovadora en términos de medio ambiente. La máquina incorpora un filtro de microfibras dotado de tecnología FiberCatcher, que permite captura hasta el 90% de las microfibras durante los ciclos de lavado de ropa sintética. Además, el fabricante evoca un depósito fabricado con plástico reciclado. Debes saber que el filtro en cuestión no está en la salida de aguas residuales, sino al nivel del cajón del detergente. Según Grundig, el motivo radica en que hay que cambiar el filtro aproximadamente cada seis meses.

Delante el creciente interés de los ciudadanos En cuanto al problema de las microfibras plásticas, cada vez más fabricantes podrían adaptarse en un futuro próximo.